En la década de los cincuenta, los países de la región centroamericana iniciaron un proceso de integración económica con el objetivo de aprovechar las ventajas de un mercado ampliado
El resultado de este proceso de integración económica fue el crecimiento del comercio intrarregional que pasó de US$ 22 millones en 1960 a US$ 1,240 millones en 1980.
Sin embargo no todos países de la región se beneficiaron de este proceso, particularmente Honduras y Nicaragua, lo cual impulsó finalmente la salida de Honduras del mercado común centroamericano.
A partir de 1986 se realizaron una serie de esfuerzos para reactivar el proceso de integración los cuales culminaron en 1993 con la suscripción del el Protocolo en Guatemala en la cual se aprobaron las bases para la reorientación del proceso de integración económica centroamericana.
Este esfuerzo de fortalecimiento de la integración centroamericana y las relaciones económicas se intensificaron de forma que las exportaciones intra-regionales se cuadruplicaron, al pasar de US$.624 millones en 1990 a más de US$.2,500 millones en el año 2000.
Paralelamente a las tareas de consolidar el mercado común centroamericano, los distintos gobiernos de los últimos años han intensificado sus esfuerzos para acelerar los procesos de negociación comercial bilateral.
Convenios de libre comercio con Estados Unidos, Canadá, México, Chile, Panamá, y República Dominicana, con el objetivo de ampliar el acceso de la oferta exportable del país.
La vigencia del DR-CAFTA no es suficiente para estimular en forma sostenida el crecimiento de la economía del país si no existe un apropiado clima de inversión.
Un clima de negocios inapropiado impone obstáculos para el desarrollo y buen desempeño de las empresas, y al día de hoy, en el país no se cuenta con un clima apropiado de inversión.
Las firmas nacionales y extranjeras luchan contra una infraestructura física débil, con baja calidad de la mano de obra, con incertidumbre macroeconómica, con servicios públicos deficientes, con una amplia corrupción y altos niveles de violencia criminal.
La construcción de un clima adecuado de inversión es crucial para que la economía sea capaz de responder a las oportunidades de la apertura con la vigencia del CAFTA.
El Gobierno debe proveer una sólida estructura regulatoria que promueva la competencia y una efectiva provisión de servicios públicos y de infraestructura en carreteras, energía, y comunicaciones.
Deben existir en el país instituciones financieras sólidas y un gobierno de ley que elimine la corrupción y el crimen.
El Gobierno impulsar las reformas necesarias que permitan la construcción un clima adecuado de negocios, que estimule el aumento de la inversión local y extranjera.
Una economía competitiva es aquella que tiene los menores costos y que cuenta con una producción de alta calidad.
Una economía competitiva es clave para la reducción de la pobreza.
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Integración Económica en Centroamérica
@ 2006-11-08 – 13:27:24
